Nuevos modelos: ROWE (I)

BORJA ARRIZABALAGA URIARTE

En este post os hablaré de dos modelos de organización que están triunfando en algunos ámbitos, especialmente en empresas ágiles y resilientes, como las start-ups, y en algunos sectores en el que la agilidad y el empoderamiento (y motivación) son fundamentales para el éxito de las empresas.

En la actualidad, y en especial con los efectos de la pandemia, muchas compañías han comenzado a implementar nuevos esquemas de trabajo que brindan la oportunidad de incrementar la satisfacción del empleado, mejorar la productividad y redefinir los roles y responsabilidades, como polo de atracción y retención de talento, especialmente ante las nuevas generaciones. Muchos de los analistas más reconocidos del panorama de los RRHH comparten la idea de que el sistema actual de valoración de la productividad y rendimiento está anticuado y anquilosado. El primer modelo que os explicaré es el modelo ROWE (Results only work environment) o Ambiente de Trabajo Orientado a Resultados. Esta metodología se basa principalmente en medir el desempeño de cada empleado basado en los resultados que logre y no en el tiempo que esté ocupado en su empresa. En este modelo no es un requisito trabajar un número determinado de horas, siempre y cuando se cumpla con los deberes y las metas asignadas. Como veis, es un cambio de paradigma que en nuestra cultura no acaba de encajar ni cuajar por un liderazgo, algo caduco y anclado en esquemas del pasado. Pero el mundo ha cambiado drásticamente. Es importante establecer que en un modelo de trabajo ROWE no es permitido que un empleado teletrabaje gran parte de la semana desde su casa. Sin embargo, existe una mayor flexibilidad en cuanto a horarios y permisos, pues los empleados pueden disponer de más tiempo libre, una vez completen sus tareas y objetivos. La esencia de ROWE se basa en que todos aquellos trabajadores de una empresa que trabajen en un proyecto no tengan mayor obligación con su empresa que la de entregar su parte del trabajo y objetivo a tiempo. La empresa no controla que el trabajador trabaje desde casa o desde la oficina. No mide las horas que le dedica a cada apartado del proyecto. Ni tan siquiera estudia las interacciones que tienen los trabajadores entre ellos. Simplemente les aporta las herramientas para que cumplan su parte del proyecto. Además, les facilita un entorno virtual donde poder realizar reuniones rápidas o enviar mensajes directos para que los demás puedan aportar su opinión. De esta manera, con el sistema ROWE la única obligación que tiene el trabajador es entregar el proyecto y objetivos en la fecha establecida. Así, convierte al profesional en una especie de freelance-asalariado que provoca en este la libertad y desarrollo de talento de un trabajador sin “ataduras”. Básicamente, consiste en dotar de flexibilidad al trabajador a la hora de desempeñar sus funciones siempre y cuando realice sus entregas y objetivos a tiempo. Es decir, elimina de la ecuación la necesidad del “presentismo laboral”, y pone de relieve la importancia de crear un ambiente de trabajo relajado y confortable para el profesional, eliminando los convencionalismos de la oficina que no siempre favorecen la productividad. Al fin y al cabo, lo que le interesa a la empresa es obtener resultados, y si cuenta en su plantilla con profesionales altamente cualificados que están además motivados, las posibilidades de éxito se multiplican exponencialmente. Es el punto fuerte del ROWE.¿Crees que ya es la hora de implementarlo?

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