El pensamiento Lean en RRHH

Seguramente has oído hablar del pensamiento Lean. Puede que pienses que solo es algo aplicable a una gran fábrica o grandes empresas, pero esto no es correcto. El pensamiento Lean o metodología Lean consiste en medir constantemente para detectar el desperdicio (todo aquello que no aporta valor al resultado final) y eliminarlo o corregirlo, y potenciar lo que sí aporta valor. De esta forma se mejora la calidad, la seguridad, la creatividad, la eficiencia y la productividad. Esta base la podemos aplicar a muchos ámbitos (Lean start-up, Lean enterprise…). ¿Podemos aplicar Lean en RRHH? ¿Tiene sentido y valor para la organización? Rotundamente sí.

Lo que no se mide no se puede mejorar. Lean no es solamente detectar áreas de mejora, sino también detectar aquello que sí nos aporta valor. Igual que podemos detectar las áreas que necesitan refuerzo, también podemos detectar aquellos empleados que destacan por su gran desempeño realizando sus tareas y potenciar su talento. Esto es vital para reconocerlos y darles feedback, ya que si estos empleados no ven recompensados sus esfuerzos, dejarán de rendir al máximo. Y el talento sin compromiso, es inútil.

En algunas ocasiones, especialmente en entorno de oficina, el desperdicio puede alcanzar el 90% del trabajo realizado en el trabajo. Piensa en todos los procesos, reuniones, emails… que acaban por no aportar nada al resultado final. Aplicando Lean en los recursos humanos, si medimos y buscamos la mejora continua podemos detectar las acciones y los procesos que no aportan valor para corregirlos o eliminarlos, y dedicar tiempo y recursos a aquello que sí suma al resultado final.

Una de las claves para centrarse únicamente en aquello que aporta valor es tener una clara consciencia de a dónde quiere llegar la empresa y cuál es el camino para alcanzar esos objetivos. Con la metodología Lean en los recursos humanos podemos aclarar las expectativas que los empleados tienen de la empresa y las expectativas que la empresa tiene de los empleados. Cuida a los empleados, que ellos cuidarán de tus clientes.

Esta es una de las mayores ventajas de medir y disponer de datos, no de opiniones, de forma continúa con la metodología Lean: aprovechar el poder de los datos, para mejorar la calidad de las decisiones.

Uno de los factores determinantes en la motivación del empleado es saber que las tareas que está realizando son útiles y realmente aportan valor. Cuando los empleados sienten que están haciendo tareas obligatoriamente que no sirven para nada, se desmotivan. La metodología Lean aplicada a los recursos humanos ayuda a entender por qué esas tareas son importantes (en el caso de que lo sean) o elimina esas tareas que realmente no aportan valor.

El 80% de los empleados que abandonan la empresa lo hacen por una falta de reconocimiento. Cuando medimos de forma continúa es más fácil detectar aquellos empleados que cumplen correctamente con su desempeño para poder reconocer su esfuerzo y contribución. Esta automatización del feedback, que permite la gamificación es la clave. La falta de feedback no proviene de la ignorancia o maldad. El jefe no es un ser ruin que no quiere darle feedback a sus empleados. El desafío es que el jefe tiene mil guerras en su quehacer diario y el reconocimiento no es una prioridad. De ahí que el feedback automático que permite la gamificación puede ser clave a la hora de reforzar la motivación de la plantilla.

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